Rezo Chilote

La fe del isleño ha sido uno de los ejes centrales en el desarrollo de su cultura. Su religiosidad es conocida por tomar forma en diversas representaciones tales como: las fiestas patronales, las procesiones, las novenas y muchas más. Entre ellas se alza la figura de la rezadora y el rezador, quienes ponen al servicio de la comunidad, su devoción, sus cantos y oraciones.

Registro binaural de un rezo chilote

Rezo en casa de doña Eliana Vidal y don Carlos Ainol, vecinos del sector Putique de Achao, en conmemoración de la muerte de Pascuala, Rosa, Ramón y Yolanda -familiares de los dueños de casa- presidido por la rezadora Ana Delia Avendaño.

En el evento se encuentran 7 personas: Una rezadora, dos dueños de casa, tres vecinos del sector y un miembro del equipo de Escucha Chiloé. Alrededor de la mesa principal, ubicada en el comedor, doña Ana Delia reza un rosario y los asistentes responden a las distintas oraciones.

Antecedentes a mencionar

“Una gran parte del año la dedican al rezo del novenarios -los cuales se celebran por costumbre tradicional a muerte de algún deudo de la casa- o simplemente del Rosario en común, generalmente cantado. En esas piadosas reuniones no puede faltar algunos de los cánticos siguientes: “Padre amable”, “Salve dolorosa”, “Oh María, madre mía”, “Ven a nuestras almas”, “Corazón santo”, las “Buenas noches”, la Salve y el Ave María cantada, etc., hermosas canciones que como santa herencia dejaron a los hijos de Chiloé -para consolarlos en sus desgracias y en el aislamiento y el desamparo en que vegetaban- los inolvidables Misioneros Jesuitas…”

Libro Chiloé y los Chilotes, Francisco J. Cavada, Imprenta Universitario, 1914.
Rezadora Ana Delia Avendaño

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